Especialmente en estos tiempos electorales se pone de manifiesto la necesidad de tener en nuestro país políticas estables tendiente a sostener y potenciar el desarrollo industrial.


En los últimos años se han dado pasos importantes en términos de políticas arancelarias, eliminación de trabas para el comercio exterior, optimización de mecanismos de incentivos a la exportación de productos nacionales, entre otros. Por otro lado permanecieron sin avances tópicos importantes como el del crédito para la inversión, la disminución de costos financieros e impositivos, modernización de la legislación laboral, que son de vital importancia para que las empresas nacionales, sobre todo las pymes – que son las que brindan más del 70% de los puestos de trabajo – puedan planificar su funcionamiento futuro y elaborar programas de expansión y crecimiento.

Las últimas décadas en nuestro país han sido de reglas de juego muy cambiantes y esto dificulta esta certeza de mediano plazo que tanto se requiere sobre todo para procesos de inversión en máquinas y bienes de capital, decisiones que implican el equipamiento de nuestras industrias con tecnología que permita manufacturas nacionales competitivas en el mercado internacional.

Para lograr insertar y sostener a la Argentina en el mercado internacional es imprescindible brindar confianza al conjunto de la industria internacional, de forma que puedan acercarse a nuestro país con intención de invertir, de aliarse estratégicamente con nuestras compañías. Esta confianza se consigue cuando se proponen reglas de juego claras y con proyección de continuidad, y eso es lo que en nuestro país no tenemos.

Desde CARMAHE participamos de diversos espacios de diálogo con sectores públicos y privados, especialmente en esta gestión actual de gobierno hemos logrado ser escuchados por funcionarios de las diversas áreas con quienes hemos podido consensuar incluso algunas medidas.

La columna del debe es enorme pero la del haber también tiene su peso, porque en la parte de lo que tenemos los argentinos se encuentra la decisión de las empresas de hacer grande nuestro país, de seguir invirtiendo, buscando capitales internacionales cuando es necesario, la decisión de no resignar la capacidad productiva y mantener las líneas de producción activas, junto con los niveles de formación de los profesionales argentinos reconocidos internacionalmente.

En este contexto pre-electoral con final abierto aun, desde las pymes industriales seguiremos trabajando para que más allá de quien sea el encargado de gestionar el estado en este nuevo periodo se recuperen las experiencias anteriores, aquellos conocimientos que desde el sector privado hemos aportado a la gestión pública, así como las buenas prácticas obtenidas.

Previsibilidad es lo que necesita nuestro país, es lo que necesita nuestra gente, es lo que necesitamos los argentinos para hacer de nuestra Argentina una nación donde habitarlo sea el orgullo que todos merecemos.

 

La editorial pertenece a la próxima edición de la revista CARMAHE Tecnotrade.

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