Como parte del trabajo sectorial de CARMAHE, en los últimos meses se estuvo trabajando en una encuesta a socios para conocer su estado de actividad y principales problemáticas. Las respuestas indican una recuperación en comparación al 2020, pero eso no significa que no haya problemas.
 
 
El sector de las máquinas-herramienta y tecnologías para la producción parece haber iniciado su camino de recuperación, aunque aún es heterogéneo. Si bien la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas del sector elevaron su nivel de actividad y facturación con respecto a marzo del 2020, aún hay trabas de larga data que entorpecen la productividad y rentabilidad de las empresas.
 
Según la encuesta realizada por CARMAHE los principales problemas, que existían aún antes de la crisis por la pandemia, son la presión tributaria, la inflación (aumento de costos de materia primas y logística) y el aumento del dólar. Esta combinación de factores lleva a que muchas pymes fabricantes no puedan competir en el mercado frente a productos de empresas mas grandes o extranjeras.
Otra gran problemática reside en las dificultades para importar aquellos bienes, partes, piezas e insumos que no se fabrican en el país, relacionadas a las Licencias No Automáticas (LNA) y al Sistema integral de monitoreo de importaciones (SIMI). Estos mecanismos muchas veces generan importantes trabas para ingresar al país partes imprescindibles para diferentes procesos productivos, entorpeciendo la cadena de fabricación de maquinaria.
 
Si bien la actividad del sector de bienes de capital es un termómetro importante para saber el estado de la recuperación industrial del país, la facturación es un factor determinante para ver la realidad de las pymes argentinas: de las empresas encuestadas por CARMAHE el 54,90% aseguró que su facturación aumentó en comparación al 2020; el 16,50% dijo que ésta disminuyó, mientras que el restante advierte que el nivel de facturación es el mismo.
 
Las pymes industriales han resistido a la pandemia, no sin problemas e incertidumbre, y hoy son parte vital de la reactivación económica a nivel nacional. Pero aun así hay aspectos que sobrepasan la pandemia y condicionan a las empresas: el dólar, la inflación y las trabas de importación, factores que repercuten en la pérdida de competitividad en los mercados nacionales e internacionales.
 
Para lograr una verdadera recuperación de la industria, va a ser necesario escuchar las necesidades del sector y tomar medidas contundentes en consecuencia.